
Otra buena noticia, irónicamente por supuesto, es la que nos llega desde la DGT (Dirección General de Tráfico), la cual, básicamente, nos dice que el director, Pere Navarro, se ha mostrado favorable ante la idea del pago por el uso de las carreteras públicas.
Es decir, que aparte de los impuestos, las tasas, los peajes y la gasolina (que ha alcanzado este enero su máximo histórico) ahora deberemos pagar por el uso de las carreteras para su supuesta conservación, a pesar del IEH (el Impuesto Especial de Hidrocarburos).
El IEH es otro impuesto que deben pagar aquellos quienes conducen, pero ahora comienzan a planear añadir este nuevo que irá hacia conservación y mantenimiento de las vías. Esto ya se ha dado en Portugal y viene a ser que quienes más usen la carretera deberán pagar un extra cuando sobre pasen el kilometraje permitido.
Parece ser que el proyecto se pondrá en marcha en unos cinco años y que se controlará a través de unas cámaras o sensores que localizarán nuestras tarjetas especiales de abono, donde tendremos nuestros kilómetros permitidos. Así que cuando lo rebasemos, tendremos que pagar. Esto es otra de las grandes ideas que pone en marcha nuestro querido ministerio, la cual muy problablemente influirá en el coste de todo tipo de transporte por carretra y en los servicios mismos.

Si bien es verdad que las carreteras necesitan un mantenimiento periódico, por ejemplo, a base de granallado, que elimina la suciedad del asfalto, mejorando su CRT y su capacidad de drenaje, es posible que la solución a este problema se pueda resolver a través de otras técnicas.